Un día más

Sé que lo has pensado muchas veces, en realidad empiezas a pensarlo cada día en cuanto suena el despertador y te anuncia, contento (nunca entenderás por qué se alegra tanto de despertarte)  que toca empezar un nuevo día.

Lo piensas mientras caminas al baño, mientras te duchas, mientras engulles el típico desayuno de “no tengo tiempo” que te espabila un poco pero no llama la atención de tu paladar.

Lo piensas mientras caminas hacia el metro, soportando el frío en invierno, recibiendo la amenaza del calor asfixiante en verano. Lo sigues pensando sentado ya en el vagón mientras observas otros rostros con idéntica expresión a la tuya, rostros que dicen que están pensando lo mismo que tú aunque intenten disimularlo. Unos fingen leer, otros se refugian en sus auriculares para aislarse del mundo exterior, otros pretenden dormir. Solo alguna cara afortunada transmite…..

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