Los cincuentañeros de hoy, hijos de la radio de ayer

Mirar hacia atrás es recordar sobremesas sentada en en la mesa de cocina viendo como mi madre sacaba brillo a los azulejos de la cocina mientras ambas teníamos el alma en vilo pendiente de la radio (una último modelo que había traído mi padre) y de los terribles sucesos que emitía.

De todas las ventanas de mi bloque y de los bloques vecinos surgía el mismo sonido amplificado decenas de veces. No se permitían interrupciones ni distracciones, todos estábamos sufriendo al unísono las tremendas injusticias que la lucha de clases imponía a nuestras heroínas.

¿Te acuerdas?

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