Ejercita el músculo de establecer metas

El atleta dobla las rodillas y apoya las manos en el suelo, levanta y arquea un poco su espalda, baja la cabeza. Todo su cuerpo está en tensión, tiene los ojos cerrados y apenas se percibe su respiración. A su alrededor el estadio, repleto de gente, se va quedando en silencio poco a poco.

Miles de ojos apuntan directamente al atleta, miles de corazones detienen al unísono su palpitación, el del atleta también. Todas las almas están pendientes del reloj digital enorme que, inaccesible a la ansiosa espera que se respira en el ambiente, va restando segundos al cronómetro. Cuando llegue a cero sonará un disparo y junto con él el atleta disparará la tensión de sus músculos y volará en zancadas sobre las líneas que marcan su calle.

Se dirigirá como una flecha a la baliza que sostiene escrita en su parte superior la palabra META; sin embargo su meta no es llegar a la baliza, ni siquiera llegar el primero, su meta es ver cumplido un sueño.

Todos hemos oído hablar sobre la importancia de fijar metas, pero, ¿lo haces? ¿Por qué o por qué no? ¿Es la falta de disciplina? ¿Es que esto no es importante para ti? ¿O es que si no puedes alcanzar tus metas de todos modos ¿por qué molestarse siquiera?…….

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