Abandona lo Viejo para Vivir lo Nuevo

Siempre me resisto a deshacerme de los objetos que me han acompañado durante mucho tiempo. Supongo que todos tienen algún significado para mi o simplemente me parece que merecen mi respeto por los años que me han servido. En cierto modo esto va un poco en contra de las tendencias de consumo actuales. Yo que me dedico a la tecnología, me encuentro con muchas sonrisas cuando saco mi teléfono, con CUATRO años de antigüedad, y ellos con su flamante modelo XWFSA recién cambiado por 900 puntos y un poco de fidelidad.

Los cuatro años del movil no son nada comparados con los 40 años de unos rotuladores (lo increíble es que todavía funcionan), los 25 años de un congelador (todavía congela), los 30 años de un anorak (todavía abriga) o los 30 años con mi pareja (y todavía me quiere 😉

Si quitamos los factores de MODAS –cambio porque quedo mal si los demás cambian–  o los factores ECONÓMICOS –no cambio porque no tengo….

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